Mi nombre es algo simple pero no tan común es decir no puedes decir que muchos famosos lo tienen pero sí que muchos don nadie lo tienen o por lo menos eso creo, no era culto, ni atlético, apenas tengo cabello, mi suerte con las mujeres era horrible, mi personalidad apestaba pero aun así me creía todo un ganador aun que mi trabajo era fontanero. No es que esperaba ser un millonario con este trabajo porque hay que aceptar que no hay muchos fontaneros que lo sean, eso si hay alguno. La verdad es que crecí viendo mucho porno, así que ustedes me entenderán ¿recuerdan la típica escena donde el fontanero llega y tiene relaciones con una rubia despampanante mientras el marido de esta no se encuentra? Sí, eso era lo que esperaba, era joven lleno de optimismo y sin duda irremediablemente estúpido, ahora que lo pienso ¿en qué demonios estaba pensando?, no había nada mas diferente de lo que yo esperaba, todo lo que conocía eran ancianas fumadoras, mujeres gordas, mujeres gordas y fumadoras y mujeres ancianas, gordas, fumadoras y que me acosaban. Cielo santo ya quería parar, pero no sabía hacer otra cosa, me daba miedo empezar de cero y mientras tenía miedo, el tiempo pasaba, me hacía más pobre, más torpe, más calvo y más fofo, yo sin duda en ese momento era la síntesis de las existencias sin sentidos, así que como no buscaba una solución a mis males y no dejaba de sentir miedo me desconecte de la realidad, operaba como un robot, me levantaba, me bañaba, desayunaba, iba a trabajar, defecaba, bebía una cerveza, fumaba un cigarro, llegaba a la casa, veía en la T.V. lo mismo de siempre, me masturbaba por las misma razones de siempre y bebía cerveza nuevamente, con la marca de siempre, me sentaba frente a la ventana me reía de lo que veía, y así seguía mi vida, ya ni siquiera cortaba mi barba, mi aseo personal dejaba mucho que desear, pero adivinen que, seguía creyendo que era un especie de “Sex simbol” y me decía “así les gusta a las mujeres todo un machote, además les facilito que me digan osito” y entraba en una irremediable fantasía, con una mujer X que me decía así “osito” y era feliz con ella y bla bla bla, ya creo que me van conociendo y se imaginaran lo que seguía después de la ternura en esas fantasías; pero así era mi vida una fantasía irremediable y nada fantástica en donde operaba todo en piloto automático, a veces, a veces sentía como si no fuera yo realmente el que estuviera actuando y me preguntaba si debía seguir así, si debía cambiar pero después del primer trago de cerveza esas preguntas existencialistas desparecían sin dejar rastro.
¿Cuántos años pasaron actuando de la misma manera? No tengo ni la más remota idea, pero un día eso cambio, todos los sábados en la noche después de salir del trabajo iba al mismo bar “EL BAR DE LOUIS” buen ambiente, buena, música y sobre todo buenas prostitutas, aunque la verdad hasta ellas hace tiempo se habían convertido en un sueño, no me alcanzaba el dinero ni para la más barata, era bastante lamentable, y ahí estaba yo en la barra hablando con el tipo que servía tragos de nada en particular con los codos sobre la barra, ligeramente inclinado hacia adelante mirando hacia el piso y ahogando las preguntas existencialistas con mi cerveza favorita mientras sentía como alguien se sentaba al lado mío, nunca en la vida había sentido una esencia un aroma tan dulce, delicioso, embriagador, sentía como mis sentido se llenaban todo de ese aroma cálido y no tuve más opción que mirar para saber a quién pertenecía, y ahí estaba ella, mágica, hermosa sensual, impactante, ni en mis mas locas fantasías había podido imaginar a semejante diosa, así que al encontrarme con semejante panorama todo lo que hice fue mirar a la botella de cerveza preguntándome si estaba vencida o algo así, la mire nuevamente y ella miro hacia mi dirección y sonrió, incrédulo mire hacia todos lados al parecer si era conmigo no había más nadie en la barra así que le respondí alzando la botella tímidamente, y seguí en lo que estaba porque lo primero que pensé fue “ni en un millón de años” era demasiado perfecta incluso para mí un “Sex Simbol”, pero ella sorprendentemente se acerco y me dijo –mucho gusto Laura- al escuchar su voz gire mi cabeza en esa dirección y la vi más de cerca y quede congelado por unos segundos hasta que sacudí mi cabeza y le respondí –eh si este ramón, yo ramón- mientras me señalaba a mi mismo parecía una especie de retrasado mental, pero ella soltó una ricita mientras tapaba su boca tratando de disimular, eso me despertó.
-lo siento eso debió hacerme ver como un tonto
.tranquilo, eres gracioso y me gustan los hombres graciosos.
Eso me sorprendió, su aparente interés era demasiado evidente y por tanto para mí que llevaba tiempo sin entrar en contacto con mujeres a parte de mis clientes era sospechoso, pero me deje llevar, bebimos mucho, estábamos ebrios hasta la punta de los pelos la lleve a mi casa y sorprendentemente tuve sexo, el más loco, salvaje y placentero que jamás había tenido desde mis días en la secundaria, lo hicimos tantas veces que no recuerdo, una y otra y otra vez y con una mujer despampanante, no puedo creer la suerte que tuve esa noche y lamentablemente mi suerte se quedo en esa cama esa noche.
Fin Cap2
Fin Cap2
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