jueves, 30 de diciembre de 2010

Cap3

UN NUEVO AMANECER
El despertador sonaba como loco seguramente era mi hora habitual de despertarme los domingos, pero esta vez era un domingo diferente, si señor había tenido sexo y no con cualquier mujer, tuve sexo con la mujer, no sé si me hago entender, pero les explico ahí para que los retrasados mentales entiendan, esta mujersota no tenía nada que envidiarle a las de la televisión más bien ellas tendrían que envidiarle a ella y ahora más que tubo sexo con todo un galán como yo, es que esas caderas, esas tetas, es que, es que, le voy a echar otro y que se agarre, pero al voltear ya no estaba , ¿Dónde carajos se había metido? Entonces creí haberme dado cuenta de algo y sentí un dolor punzante en el pecho <<no, no, no ,no, no>> me decía una y otra vez mientras buscaba en todo el cuarto con la mirada, no puedo creerlo <<¿mi soledad me ha llevado hasta este punto? ¿estoy imaginando cosas?, ¿me estoy inventando mujeres?, respira profundo, ¿que debo hacer?, ¿que debo hacer?, ya se iré donde un psicólogo>>, pero eso me hiso acordar de mi tiita dorita, pobrecita, los últimos años de su vida se la pasó recibiendo electroshocks, hasta que murió después de una consulta con el doctor que se los aplicaba, ella le clavó la pluma en su ojo y segundos después mientras el “doctor” se retorcía de dolor ella caía desmallada con una enorme sonrisa en su rostro y jamás despertó. Mmmmm creo que ese recuerdo me acaba de quitar las ganas de una visita a cualquier psicólogo, de pronto es hereditario lo de mi tía dorita y yo termine padeciendo de lo mismo que ella y del mismo tratamiento, y en esa mesa fría y metálica con dos electrodos, uno a cada lado de mi cabeza, un pedazo de caucho que habrá pasado quien sabe por cuentas jetas, y recibir una descarga que me haga temblar todo el cuerpo. Mientras estaba absorto en pensamientos tan sublimes y delicados como cualquier yogurt de ñame o venta de viseras por internet, un sudor frio se apoderaba de mi cuerpo, mis manos comenzaron a temblar, me sentía confundido, más de la cuenta, sé que no era un tipo común, pero ¿esto?, ponía mis manos sobre mi cabeza, frotaba mi cara, mi barba, y siempre miraba al lado de la cama donde se supone debía estar, mis ojos no tenían rumbo miraban hacia todas direcciones, empecé a sentir como un pequeño tip aparecía en mi parpado inferior izquierdo y como un grito estaba a punto de escapar de mi boca, la avenida de un colapso nervioso era eminente y la profecía de los males de una tía se harían realidad, así que me levanté con urgencia de la cama y corrí hacia el baño, cuando llegue abrí la pluma del lavamanos y empecé a echar agua en mi rostro, <<respira profundo debes estar confundido>> me decía tratando de consolarme, me quede mirando fijo en el espejo, analizando mi rostro, y esa barba larga y maltrecha; era obvio que lo de ayer había sido inventado que mujer se fijaría en mi con semejantes atributos tan grotescos, pero ¿Qué es ese olor? ¿Café? Salí del baño tan pronto como sentí ese café tan nuestro; por cierto no es una cuña publicitaria, en realidad no bebo café pero lo compraba a diario con la esperanza de que algún capo haya ocultado dinero en él y que yo cuente con suerte, el resultado muchas libras de café en un aparador y nadie que lo prepare.
Al llegar a la cocina estaba ahí vestida con una de mis camisas limpias y que prácticamente no uso, ¡oooh! es real gracias al cielo, preocupándome por nada, solté un enorme suspiro y mis ojos se quedaron fijos en su figura, era como un ángel, un ángel muy sensual y bajita, ese color de piel blanco pálido, unos labios rosa, ese cabello negro que bajaba en trenza hasta su cintura, estaba de espaldas a mí, me acerque por detrás y la abrase la apreté contra mi pecho y me sentí emocionado por correr con tanta suerte mi mente comenzó a reproducir una tonada ¿a que no adivinan cual? jejejeje la de una película ghost la sombra del amor casi puedo entender como Patrick Swayze Se sentía cuando abrazaba a Demi Moore mientras “the Righteus Brothers” interpretaban “Unchained Melody”. pero en mi realidad era, era, ¿cómo se llamaba?, a si Laura.
Laura giro y me miró con esos enormes ojos verdes, yo la bese, y después ella alejo su cara delicadamente.
-deberías quitarte esa barba, no es que te haga mal, es mas hasta pareces un osito, pero entiéndeme, ayer cuando me besabas o cuando me hacías sexo oral se sentía rasposo, incomodo-me lo decía con una risa coqueta, mientras se mordía el labia inferior.
No musité ni una sola palabra solo asentí con la cabeza y corrí al lavamanos nuevamente, estaba tan feliz con un bebe mimado, tal vez ya era hora de cambiar, abrí el gabinete saque las tijeras para recortarme primero y sonó el timbre.
-Laura quieres abrir la puerta por mí
No había respuesta, tal vez no me escuchó, así que lo dije de nuevo pero en un tono más alto
-Laura abre por favor estoy cortándome la barba-pero no había ruido alguno salvo el timbre, así que decidí salir de nuevo
-¿Laura?
La habitación estaba vacía, ni siquiera había café, todo estaba como siempre, desordenado, sucio y solo, mientras estaba en ese shock, el timbre seguía sonando, camine como un zombi hasta la puerta. Y cuando la abrí había un tipo vestido elegantemente con un traje.
-¿es usted el señor romon monotas?
Fin Cap3                  

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